¿Le gustan las historias?

Imagine a una joven amante de escribir, que desde pequeña supo para qué había nacido. Imagine que ella confía ciegamente en lo que escribe y que cuando se sienta, ve cómo una nube llega y se aposenta sobre su cabeza, una nube que está llena de palabras.

Narra - Literatura

2018-05-14

¿Le gustan las historias?

Ahora, imagínela pequeña, creando cuentos con los que hacía llorar a su papá (Q.E.P.D.), quien le instaló en el computador un programa llamado ‘Creative Writer’ (Escritor Creativo), en el que ella aprendió a hacer un periódico llamado ‘La Tasca’, en el que contaba los pormenores que pasaban en la familia.

Esa niña anhelaba ser periodista, pero por el estereotipo que había antes (ya un poco menos) de las comunicadoras sociales, no entró a estudiar lo que quería y se dedicó a otra carrera durante nueve semestres, sin amor, por inercia y apego; cual pareja deseando a otra en secreto. Ya que ahora la niña había crecido y tenía piercings y el cabello corto; la antítesis, se suponía, de las comunicadoras sociales. Hasta que se decidió y pensó: “No me importa. A mis 21 años, voy a hacer lo que quiero de verdad”.

Y saltó y fue una de las mejores elecciones de su vida y ella una de las primíparas más viejas de su promoción. Pero, inmediatamente entró, empezó a trabajar y comprendió que nunca había sentido plenitud como la que le generaba estudiar con el corazón. Y también conoció los campos de acción de su carrera que la gente, normalmente, ignoraba y para los que no había tanto tabú con la apariencia. Y se graduó de 26 años, pero con una gran sonrisa de satisfacción y de orgullo. Amando a la Comunicación Social, a la que la salvó, a la que le enderezó el camino.

Y siguió, pero, ¿sabe? Esa niña escritora seguía dentro de ella y por eso, nunca dejó de plasmar letras. Con o sin paga. Porque ella dice que, si no lo hace, se muere. Y hace poco, tras editarle un libro a alguien más, escribió uno y compiló todo lo que había escrito en su vida en dos más: uno de prosa y otro de poesía. Pues, el de poesía fue el primero que creó y lo va a lanzar aquí, en su ciudad. Porque esa niña, querido lector, es paisana suya. Es del Valle, una artista nacional, local y regional.

Y usted al ir a comprar ropa, equipos, celulares, al ver televisión, al escoger qué comer y hasta dónde tomar café; apoya a industrias extranjeras. Pues, esta mujer, a sus 29 años, lo invita a conocerla y a leer 35 poemas que ha escrito durante 9 años, 6 de los cuales están ilustrados en un libro al que ha llamado ‘Poemas de Cabello Corto’; que es un proyecto independiente, sin editorial, en el que ella ha sido escritora, editora, inversionista, secretaria, comunicadora, etc. Y que ya está a la venta, disponible para usted, si lo desea, en toda Colombia, a través de @aranapoesia en Instagram, Lorena Arana en Facebook o del celular 3006871496. De hecho, ella misma se lo hace llegar a cualquier lugar del mundo. Pues, este era su sueño.

Ah y por cierto, esa niña soy yo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lorena Arana
Comunicadora Social - Periodista, poetisa de oficio y de alma. Sobreviviente de la ansiedad y voluntaria en una fundación en la que la han mordido los perros por los que trabaja. Ahí sigue. Vacunada contra el tétano, premiada en algunos concursos. Ha escrito en periódicos, revistas, antologías y portales web. Pero, lo que más la emociona es que está próxima a lanzar su primer libro de poesía.