Gracias, Macías

La oposición no será el mayor reto que tendrá que enfrentar el presidente Duque. Controlar la sombra que proyectan sobre él su jefe político y los militantes de su partido le harán sudar la gota fría —que tampoco le sobra—.

Opina - Política

2018-08-08

Gracias, Macías

En la espera posesión, el presidente Duque dio un discurso lleno de lugares comunes, tanto que incluso habló con energía de un acto legislativo para que ni el narcotráfico ni el secuestro sean reconocidos como un delito conexo al delito político, el cual presentarían el mismo día, y al averiguar con la Secretaría General del Congreso resulta que eso no sucedió.

Aún así, todo lo que habló Duque se vio opacado por el llamativo senador Ernesto Macías, quien además de militante del Centro Democrático, ahora es el ilustre presidente del Congreso.

Macías no pudo hacerlo mejor en su discurso inaugural. Sin asomo de pena alguna, le demostró a la comunidad nacional e internacional la verdadera cara de su partido y lo que representa la retoma del poder por parte de sus gentes. Porque si creían que el nuevo presidente del Senado había aguado la celebración del uribismo; demostraron qué es lo que harán teniendo de nuevo el poder, pues 10 minutos después de terminado el evento, se reunieron a celebrar entre risas y pasabocas el ‘muy merecido discurso’, según apreciaciones del mismísimo senador Uribe. (Ver video al final) 

Los invitados internacionales que presenciaron el evento —los que no cancelaron tras ver el espectáculo ofrecido por el senador Uribe ante el llamado de la Corte Suprema de Justicia— pudieron ver con claridad lo que le espera a Colombia en estos 4 años. Incluso la cara de impresión de Evo Morales también fue motivo de burla por parte de los congregados.

El senador Macías ofreció unas palabras beligerantes, resentidas, hirientes y llenas de odio. Tan lamentables y punzantes que a medida que las decía, herían con más seriedad la imagen del recién llegado a la Casa de Nari.

Y claro, a un personaje que no podría haber llegado al cargo más importante del país por cuenta propia siempre le miden lo que tiene para decir, pero afecta más lo que pasa a su alrededor.

Así pues, mal presagio que el nuevo gobierno inicie pisado por la gente de su propio partido que, por otro lado, bastante claro ha dejado que no hace nada sin autorización del jefe supremo. Al que, por supuesto, le sobraron menciones en la jornada. Incluso el propio Macías hablaba como si estuviera en la posesión de un nuevo gobierno de Uribe, y no dudó en retar a la Corte Suprema, dejando claro que todos ellos van a meter las manos donde sea necesario para que se acabe la persecución judicial contra su jefe —así sea más que merecida—.

Queda la duda de si el partido de gobierno se va a dedicar a dar zanahoria y garrote. Porque no le quedaría grande al jefe del uribismo coordinar mensajes de cara a continuar manilapilando la opinión pública con ayuda de esos medios que han hecho de caballos dóciles al gran montador de Antioquia. Con establo incluido.

Y es por ello que no suena nada raro, ni es de extrañarse, que en medio de la reunión de celebración mencionaran que una cosa es el Gobierno y otra el Centro Democrático —cosa que solo creen ellos mismos—, a la par que se burlaron de la senadora Angélica Lozano por acercarse al presidente Duque para pedirle que se comprometiera con la Consulta Anticorrupción tal como prometió en campaña.

En todo caso, intencional o por un gran infortunio, el gobierno de Duque arranca con una pésima imagen con los países vecinos y lejanos que asistieron a la posesión, incluso con los inversionistas que van a correr ante el panorama que se ofrece: un presidente con jefe, un jefe con serios líos judiciales, un partido de mindundis descocados y una sociedad cada vez más dividida.

Como era de esperarse, a la paz también le dieron lo suyo, porque solo con el hecho de que el senador Macías desempolve el término de Uribe: ‘terrorismo contra el Estado’, deja claro que arranca de nuevo la persecución contra quienes ellos creen y consideran que se están interponiendo en el camino por ser incómodos. Los dos periodos de Uribe lo dejaron más que claro.

A la jornada que marcó el arranque de la era Duque, solo le faltó unos tiros al aire. De resto, el partido de gobierno dejó al desnudo lo que buscan y representan: el pasado, el atraso, el odio, la división y las falacias que inician desde lo más básico, esa lucha anticorrupción que se quedará más corta que la independencia del Presidente. Y hay más de 10 millones de colombianos que avalaron eso como modelo de país, porque ya los conocíamos.

Pero bueno, queda agradecerle al senador Macías por terminar de demostrarle y aclararle a la comunidad internacional el panorama al que nos enfrentamos con las gentes que llegaron, nuevamente, a gobernar en medio de promesas, necesidades, desigualdad, hambre, delincuencia y una inseguridad generalizada que crece como espuma. Estamos mal y los recién vueltos a llegar tienen mucho que ver.

 

 

( 2 ) Comentarios

  1. cartel de medellin siglo xxi, que asco y verguenza.

  2. Lo sabíamos y nadie desconoce lo que tocará vivir, se siente vergüenza y dolor.
    Cuando se hace un comentario válido sobre alguna situación que critica el actuar del nuevo gobierno y no quiero decir nada de las investigaciones que rama judicial hace de algunos de los miembros tanto del partido CD como de los funcionarios, sino del derecho a oponerse a estas determinaciones, sus seguidores de van lanza en ristre contra quien les hace, con afirmaciones sin fundamento utilizando toda clase de epítetos desobligantes sin siquiera identificar a la persona que está en todo su derecho de hacerlos. Y lo hacen para justificar lo injustificable. De derecha o de izquierda si perjudicaron el país deben responder por sus actos. Mientras esa derecha radical no cambie su actitud, el panorama para esos otros 40.000.000 de ciudadanos será de total incertidumbre.

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Ian Schnaida
Periodista de la UdeA / Fundador y Director de La Oreja Roja / Estratega de Redes Sociales y Asesor de Posicionamiento Digital.