Sordera súbita

Para que se hagan una idea, la sordera súbita es cuando repentinamente uno de los audífonos deja de funcionar, pero sabiendo que eso le pasa solamente a uno de sus oídos… Un misterio para todos los otorrinolaringólogos.

Narra - Sociedad

2018-01-29

Sordera súbita

Todo comenzó cuando el señor Guillermo Rojas estaba en el centro comercial con su prima Rosa Rodríguez esperando en unas bancas para entrar al cine, cuando de repente sintió como si un líquido le tapara el oído izquierdo. Él tenía la sensación como si estuviera bajo el agua, asustado decía que no podía oír nada por esa oreja; sin embargo, su casi hermana no pensó en que fuera a ser algo serio, así que siguieron el transcurso del día normal.

Al siguiente día, cuando despertó se dio cuenta que seguía sin escuchar por ese oído. Entonces, empezó a desesperarse poco a poco, desde ahí comenzó a preguntarse ¿qué me está pasando? Por unos segundos miró al techo de su habitación y creyó que internet le daría la respuesta que estaba buscando. Miró varias posibles explicaciones, tanto que la más sensata parecía ser que se trataba de una infección, que solo debía ir a una farmacia a comprar unas gotas. Hizo caso a dicha solución para curarse del supuesto contagio en su oreja.

Después de tres días, Guillermo comenzó a sentirse perturbado, algo le estaba inquietando. Ya que, en internet había leído que una infección al oído o incluso un resfrió puede afectar la audición. Pero, él decía que su caso no era una situación de dificultad para escuchar, en realidad no podía oír nada.

Le comentó a Rosa que esto podía ser algo muy serio, pero ella para no alarmarlo le dijo que eso se le pasaría pronto. Para convencerlo le contó la historia de una amiga que le había sucedido algo similar, que debido a un resfriado se le había tapado su oreja, pero solo le duró dos semanas y continuo su rutina normal.

A pesar de que ella quería calmarlo contándole ese suceso, él seguía insistiendo que no tenía el oído tapado, sino que había dejado de funcionar totalmente. Ella pensó que estaba siendo dramático y tuvo casi que rogarle para que le creyera. ‘’No estoy sordo’’ decía señalando con los dedos para hacer el gesto de las comillas al aire. ‘’Estoy sordo de verdad, sordo, sordo, sordo’’ repetía una y otra vez. Hasta que por un momento se paró el tiempo y su prima logró ver la desesperación combinada con miedo, por eso decidió ir directamente al hospital más cercano para hablar con un especialista sobre estos acontecimientos inexplicables.

Hasta ahora Rojas ya cumplía 72 horas de sordera. Así que el primer doctor lo inspeccionó y le dijo que no veía nada fuera de lo normal, le hizo dos órdenes, una para audiometría y la otra para un test del oído interno. De este modo, su prima ya estaba más relajada y sin prisa. Pero, esa visita solo lo hizo sentir peor, Guillermo quería saber qué le estaba pasando. Al salir del consultorio fue a agendar los exámenes, luego se dio la grata sorpresa de que en esa clínica no había disponibilidad hasta el día siguiente. Casi entró en pánico, así que llamaron a su hermana para poder buscar otro lugar y salir de dudas esa misma tarde.

Finalmente, su prima llamó de vuelta unos minutos después y pudo conseguir una cita en el Centro de Salud para dentro de una hora. Después de esperar ese tiempo, Guillermo entró a la oficina, saludó al doctor y comenzaron las pruebas de audiometría. Al entregarle los resultados, el test mostró que tenía una perdida de 95 decibles, el médico le dijo que debía ver a un especialista para empezar un tratamiento más avanzado. Por suerte, le pasó el contacto de un buen amigo que podía ayudarlo, entonces lo llevó hasta su consultorio. Allí recibió la terrible noticia, tenía sordera súbita.

Por otro lado, dicho tratamiento consistió en recibir durante dos semanas de esteroides por vía oral, más una inyección de esteroides al oído interno. Dicen profesionales otorrinolaringólogos que hay más de cien posibles causas, pero en cada caso es imposible identificar a uno. Resulta que esta condición es un verdadero misterio para todos los médicos.

Lo más incomodo para Rojas de tener sordera unilateral, es cuando alguien intenta hablarle desde el lado izquierdo. Sino ve a la persona, pareciera que se estuviera haciendo el loco, ya que no puedo reaccionar. Pero, su condición genera otras dificultades; si esta con sus amigos, debe pedir que le bajen el volumen a la música.

Un 50% de los pacientes con sordera súbita, también sufre de vértigo y problemas de equilibrio. En estos casos, la condición se convierte en una verdadera discapacidad. Lo que le pasó a Guillermo es terrible y dice que ojalá fuera reversible. De igual forma, afirma que eso no le va a impedir lograr las metas que tiene para su vida.

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Wendy López
Estudiante de Comunicación Social - Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Bucaramanga.