Mujeres cerveceras rompen esquemas: La historia de Jennifer Ramírez
El Festival Las Chelas se ha convertido en un punto de encuentro, no solo para degustar cerveza, sino también para compartir experiencias, aprender y fortalecer la comunidad.
Jennifer Ramírez comenzó su aventura en el mundo de la cerveza artesanal por pura curiosidad. Junto a un amigo, exploraba distintos estilos y sabores, pero fue un viaje a Brasil en 2017 lo que cambió su perspectiva por completo.
“Vi muchas personas haciendo cerveza en sus casas y no podía creer que fuera algo accesible. Pensaba que solo los expertos podían hacerlo”, recuerda. Aquella experiencia sembró la semilla de un proyecto que, con el tiempo, evolucionaría de un simple pasatiempo a un emprendimiento con identidad propia.
De regreso a casa, Jennifer comenzó a experimentar en su cocina. Siguiendo recetas preestablecidas y utilizando kits básicos con malta, lúpulo y levadura, su primer objetivo fue lograr una cerveza bien fermentada.
“Lo más importante era aprender a controlar cada variable: temperatura, pH, tiempos de fermentación. Una vez dominé la base, pude comenzar a jugar con nuevos ingredientes y técnicas”, explica.
Este enfoque meticuloso la llevó a comprender cómo cada ingrediente aportaba notas únicas a la cerveza, permitiéndole desarrollar su creatividad y expandir su conocimiento.
Del garaje a la fábrica: La evolución de un proyecto cervecero
En 2018, el interés por su cerveza comenzó a crecer entre amigos y conocidos, quienes le pedían botellas para eventos y celebraciones. Fue entonces cuando Jennifer tomó la decisión de formalizar su producción y dar un paso más allá.
“Conseguí un pequeño espacio dentro de una fábrica de estructuras metálicas. Literalmente era una oficina prestada, pero era perfecta para lo que necesitaba”, recuerda.
Entre largas jornadas de producción y noches de trabajo para evitar el calor extremo de Cali, Jennifer perfeccionó su técnica y afianzó su identidad como cervecera. Sin embargo, el camino no estuvo exento de desafíos.
Su primer intento de marca, inspirado en su perro, tuvo que ser abandonado por problemas legales. Esto la llevó a reinventarse y lanzar “Cerveza a tu Medida”, un concepto innovador que apuesta por la personalización, permitiendo a los clientes crear cervezas únicas para ocasiones especiales.
Mujer y cervecera: Rompiendo estereotipos en un mundo masculino
El sector cervecero ha sido históricamente dominado por hombres, y Jennifer ha tenido que enfrentar prejuicios desde sus inicios.
“La gente esperaba siempre una figura masculina detrás de mí. Me preguntaban: ‘¿Tu novio te ayuda?’, como si fuera imposible que yo hiciera todo el proceso sola”, relata.
Esta percepción errónea se repetía en distintos espacios, incluso en mesas de competencia, donde sus opiniones pasaban desapercibidas hasta que eran repetidas por un hombre.
“Si decía ‘yo hago dry hopping en frío y me funciona bien’, no recibía respuesta. Minutos después, un hombre decía lo mismo y todos reaccionaban como si fuera una gran idea. Pasa todavía”, comenta.
Lejos de desmotivarse, Jennifer convirtió estos retos en combustible para su crecimiento, consolidándose como una figura clave en el mundo de la cerveza artesanal.
Festival Las Chelas: Un espacio para mujeres cerveceras
Con la intención de visibilizar a las mujeres en la industria, Jennifer cofundó el Festival Las Chelas, junto a dos amigas del sector. Lo que comenzó como una iniciativa para recaudar fondos y asistir a un congreso de cerveceros en Cartagena, pronto se transformó en un evento anual de referencia.
En su primera edición, el festival organizó un stand colaborativo con cervezas elaboradas por mujeres de todo el país. La respuesta fue abrumadora: el evento se llenó rápidamente, marcando el inicio de una tradición que crece año tras año.
“Cada edición aprendemos algo nuevo. El festival enamora a la gente porque se sienten parte de algo especial, cuidado y bien organizado”, señala Jennifer.
Un movimiento de mujeres cerveceras
Jennifer no solo ha trabajado en su propio crecimiento, sino que también ha impulsado redes de apoyo dentro del sector. A través de la Colectiva de Mujeres Cerveceras, ha reunido a profesionales de distintas áreas para fortalecer la presencia femenina en la industria.
“Lo que buscamos es que se reconozca el trabajo de las mujeres en la cerveza. Que nuestras historias se cuenten y que se generen oportunidades para todas”, afirma.
Estos espacios han permitido intercambiar conocimientos, fomentar la colaboración y celebrar la diversidad en el mundo de la cerveza artesanal.
Innovación y futuro: Más que una cerveza, una experiencia
Jennifer tiene una visión clara para el futuro:
Innovar con ingredientes locales – “Hice una cerveza con guanábana y me encantó. Quiero seguir explorando frutas y sabores de nuestra tierra” Expandir el Festival Las Chelas – “Me sueño con que se convierta en un evento representativo de Cali, que genere empleo y dinamice la ciudad” Seguir creando comunidad – “La cerveza no es solo una bebida, es una historia, una cultura y un punto de encuentro”
Con cada nueva receta, festival y espacio de encuentro, Jennifer Ramírez está dejando huella en la industria cervecera, demostrando que la pasión, la perseverancia y la creatividad pueden romper cualquier barrera.