¿Limones o Toronjas?

Estamos ante un mensaje que expresa dominación, que segrega y subvalora a aquellas mujeres de senos pequeños.

Opina - Sociedad

2017-12-16

¿Limones o Toronjas?

La pregunta que da vida a esta columna parece ser  el “soporte conceptual” de la valla con la que el cirujano plástico, Álvaro José Molina promociona su negocio: mamoplastia de aumento.

El mensaje resulta, a todas luces, agresivo, grotesco y profundamente anclado a la cultura mafioso-machista que lograron imponer en Cali los narcotraficantes y los llamados “lava perros”, con la anuencia, claro está, de la sociedad y del resto de hombres que vieron con beneplácito la homogenización que sufrieron las mujeres de una ciudad que se asocia a rumba, sexo, consumo de drogas y por supuesto, al creciente negocio de la estética femenina o al fortalecido mercado del cuerpo de la mujer.

Sin duda, los rezagos de esas prácticas de dominación sexual que sufrieron las mujeres caleñas reaparecen en el mensaje publicitario. No se trata simplemente de una opción para que muchas mujeres “arreglen” sus problemas de auto estima, creados por la cultura machista: estamos ante un mensaje que expresa dominación, que segrega y subvalora a aquellas mujeres que por tener senos pequeños, no son “aptas” para vivir en una ciudad que suele cantarle a sus mujeres para exaltar justamente el prototipo que el cirujano está dispuesto a proveer con sus cirugías de aumento de senos.

Cuando la ciencia y la técnica médica se ponen al servicio de la cultura machista, reducen a la Mujer y a lo femenino a una suerte de sustancia maleable y manipulable, que se puede adaptar a cualquier exigencia cultural. De hecho, la  mujer que sirve de modelo, exhibe en su rostro dos momentos diferenciados: en un primer momento, se pone de presente la frustración de ella, que se asume colectiva para todas aquellas mujeres que nacieron con los senos pequeños, o en el discurso del Médico, con limones; y en un segundo momento, la misma modelo, exhibe su completa felicidad y complacencia, sosteniendo las dos toronjas con las que Molina hará posible superar la frustración, inoculada culturalmente, de las mujeres que por esas cosas de la genética no tienen cómo encajar en una sociedad que se acostumbró a “consumir” mujeres voluptuosas.

Sin duda, el médico cirujano tiene derecho a promocionar su negocio. Lo reprochable es que lo haga apelando a la burda “dicotomía”, limones  o toronjas. Podría ser más sutil el señor Molina en la forma como promociona su habilidad y con la que logra que la sociedad continúe estandarizando a la Mujer y por esa vía, sometiéndola a los deseos primarios de una sociedad de Machos cabríos ávidos de consumir toronjas o tetas grandes.

Y no se trata, como lo proponen algunos tuiteros, de poner controles a este tipo de publicidad. No. El asunto de fondo, es decir, la responsabilidad, recae en la cultura dominante y por supuesto, en nosotros los hombres; por supuesto, les cabe algo o mucho de  responsabilidad a las propias mujeres que acuden a los cirujanos plásticos para tratar de superar sus problemas de auto estima por no estar a gusto con el cuerpo que les tocó por suerte.

Adenda: En los casos de cáncer de mama, por supuesto que las cirugías reconstructivas son bienvenidas.

 

( 2 ) Comentarios

  1. este ejemplo de ordinariez revela como en el afan propiciado por la codicia se trata de reforzar la minusvalia que supuestamente debe sentir la persona que no cumple con unos estandares esteticos. en este caso la de ser tetona o nalgona que predomina especialmente en el segmento mas ignorante de nuestras mujeres . el caso es bueno para debatir los valores del publicista y del medico . vender por vender aunque sea atropellando la dignidad ? que diferencia hay con el jibaro que pragmáticamente vende lo que supuestamente el adicto necesita aunque sepa que está haciendo daño?

  2. Si me dicen que este articulo lo hizo un feminista de esas de pelos en la axilas me las creo completamente. Jajajaaa que idiotes.

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Germán Ayala Osorio
Docente Universitario. Comunicador Social y Politólogo. Cursando Doctorado en Regiones Sostenibles.