El chiste electoral: Maduro

Para ser presidente del Gobierno Bolivariano de Venezuela, tan solo basta formar parte de una comedia, dejando de lado los estudios y la preparación.

Opina - Política

2019-01-14

El chiste electoral: Maduro

Nicolás Maduro es un hombre con una personalidad bastante hilarante, hablamos de un carácter reacio a la moralidad, agresivo, e igualmente compulsivo en exuberancia. Es difícil poder verlo hablar durante horas por televisión, sin antes haber notado alguna insinuación o escarnio público a quienes opinen diferente de su visión política.

Hoy nos enfrentamos a un mismo hombre, el cual, en años pasados mantuvo su postura quebrada y malhumorada, pensando que ahora, desea con desvelo y preocupación, seis años más de política en la presidencia, junto a su comité de enajenados partidarios.

Hasta el momento, se ha compuesto un completo escenario de teatro, incluyendo la cortina roja, la trama y los actores, donde la víctima tras vestidores, se supone es Venezuela, y no Maduro y su grupo; porque muchos países y gobiernos, incluyendo la Unión Europea, Canadá, Estados Unidos y el grupo Lima, consideran apoteósica su labor en cargo y próxima a ejercer.

Tomemos en cuenta que la característica fundamental de los grupos políticos principales en cualquier parte o sistema del mundo, ostentan un dogma ejemplar establecido en el contacto exterior de una nación, ubicándose asimismo en la estrategia de convivencia internacional.

Pero, el caso del que estamos hablando, podría argumentarse como una variación de esta creencia, puesto a que los aliados que comprende Venezuela son cada vez menos, incluso, podrían ser contados con escasa dificultad, y reflexionando sus posibilidades como nación independiente, el fracaso es indudablemente una opción bastante realista.

Es crudo imaginarse otro período más en el poder de esta jerarquía matizada de rosa, procedente a la misma que Chávez y Fidel Castro por mucho tiempo burlaron; porque el socialismo del siglo XXI es quizá la falacia más grande del mismo siglo.

Cobrando las voces de quienes menos lo merecen, y de aquellos que no lo soportan, que, muy seguramente, huyeron de su patria por un mejor futuro, garantizando algo más que otro triste mandato de este personaje repetido y monótono.

Por otra parte, sabemos inquirir, en que, para ser presidente del Gobierno Bolivariano de Venezuela, tan solo basta formar parte de una comedia, dejando de lado los estudios y la preparación, llegando exclusivamente a la necesidad de la ambición y al capricho de las riquezas, que todo el dinero malamente provenido pueda costear.

No intuyo la seguridad de corroborar, como muchos otros que han escrito, los días que faltan para que finalice forzosamente la cínica comedia, sin embargo, logro comprender la situación tan delicada que no solo afronta Venezuela, sino, algo aún más importante, el mundo en torno a Venezuela, entendiendo que Colombia, Brasil y Perú, están afrontando las realidades más estreñidas de encarar con los nuevos residentes, que, a su vez, demandan y exigen objeciones.

Me resulta embarazoso mencionar en estos tiempos tan dañados, que ha nacido y crecido la juventud frustrada. Adultos quienes perseguirán nuestros días hasta el último aliento, solazando la peor e inmunda fase en la historia de un pueblo, capitulada en más de veinte años de atrocidad y decaimiento, por causa de errores y malas administraciones con tantos obscenos propósitos.

De este modo —como la canción de Serrat— golpe a golpe, verso a verso, es un plan en ejecución de tiempo no moderado, porque en este caso de haber cercenado tantas causas nobles, es válido señalar, que la gran mayoría forma parte, es y será víctima.

Entonces nos preguntamos ¿de quién es la culpa?; ¿del gato, del perro, del burro, o del ratón?, muchas veces la obra de teatro no es pésima por el dramaturgo que la escribe, sino, en ocasiones, por los actores que interpretan los acontecimientos, esos son la peor calamidad.

Foto cortesía de: BBC

( 1 ) Comentario

  1. Para opinar, también hay que prepararse y estudiar

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Abelardo Bravo Herrera
Periodista, Locutor de Radio, Escritor, Poeta, Amante de la historia y la política. 21 años.