Del póker al ajedrez electoral

Hay que votar y elegir conscientemente, convencidos de que para llegar a ser candidatos, y peor para ser Presidente, hicieron y seguirán haciendo pactos con Dios y con el diablo.

Opina - Política

2018-03-21

Del póker al ajedrez electoral

Desde 1810 Colombia ha tenido 119 presidentes de la Republica; no todos fueron elegidos por voto popular, algunos lo fueron por delegatarios, otros por Consejos Electorales, Asambleas Constituyentes y congresos. Desde el año 1886 a hoy, los colombianos elegiremos en mayo 27 o junio 17, al Presidente No. 48.

En la historia de los pueblos, cuando se pierde la memoria colectiva, cuando la violencia ha sido la noticia cotidiana en las últimas cinco décadas, cuando cada elección se ha fraguado sobre una esperanza de paz acompañada de populismo y estrategias mediáticas, la historia estará llamada a repetirse con algunos cambios de escenario, como en las obras de teatro, que será sustituido por otro similar pero con actores diferentes.

No obstante, en esta ocasión hay dos actores que vale la pena mencionar y que están ligados a la violencia en Colombia como protagonistas directos que han causado dolor y tragedia al pueblo colombiano, siendo ellos: las FARC que tiene candidato presidencial y el ex –guerrillero del M-19 Gustavo Petro.

Los primeros ya recibieron el rechazo del pueblo colombiano, en las urnas no alcanzaron el umbral para tener personería jurídica como partido político, a diferencia de Gustavo Petro, que le ganó la candidatura presidencial de su movimiento político a un desconocido exalcalde de Santa Marta con el que participó en la consulta interna de su movimiento político y que hoy lo perfila como un serio contrincante para alcanzar la presidencia de la República de Colombia.

Al lado de estas candidaturas se encuentra el candidato del ex presidente Álvaro Uribe, igualmente ligado a la violencia del paramilitarismo y de la guerrilla en las dos últimas décadas; el candidato German Vargas lleras, portador de la más grande sabiduría del clientelismo y de las prácticas de magia negra de la política, amparado en una reputada oligarquía criolla.

De otra parte, esta Humberto de la Calle, candidato del Partido Liberal y del expresidente Cesar Gaviria, sin ninguna vocación de triunfo hacia la Presidencia, pero que se constituye en un alfil de mucha utilidad para participar en la torta del poder en favor de otro candidato para la segunda vuelta. Sergio Fajardo, exgobernador de Antioquia que con buenas maneras, figura fresca y un manto de moralidad, ha conquistado una franja importante de electores.

Pero el asunto es muy complejo para nuestra Nación cuando se examina la línea ideológica de los candidatos más allá de los mensajes de Twitter, la fotos sonrientes y maquilladas de las vallas y de las seudo- histriónicas poses con niños, ancianos y pobres, de la que hacen gala todos los candidatos.

Gustavo Petro, encarna de manera anacrónica el sueño socialista que acabó con los pueblos de Cuba, Alemania Oriental, Yugoslavia, la URSS y Venezuela, entre muchos otros. Poseedor de una personalidad mesiánica, ególatra y autoritaria, seguramente fanático de Stalin, de Fidel Castro y Hugo Chávez, conquistando a las masas populares con un discurso anticapitalista, demagógico y populista al mejor estilo de un dictador -es la vocación de Gustavo Petro- he ahí el peligro para nuestra sociedad.

Muy parecido a Petro en su personalidad y en su codicia de poder es German Vargas Lleras, pero en orilla contraria ideológicamente. Hijo de la oligarquía criolla, nació, se crió y se formó convencido de pertenecer a una estirpe superior. Nacido para mandar, para oírse solo a sí mismo y, desde luego, para defender el statu quo al que pertenece, eso lo ubica en una derecha marcadamente institucional, con una clara vocación autoritaria como presidente y como comandante supremo de las FFMM, es el regreso a la política de hace 50 años.

Sergio Fajardo, un paisa buen mozo, dirían las señoras, figura fresca en la política, quien aún no ha logrado comunicar sus ideas con claridad y contundencia; este país no se puede dar el lujo de elegir un ser simpático pero anodino, ya nos pasó con Andrés Pastrana.

Humberto de la Calle, sin duda, el mejor candidato por su experiencia como estadista, por su coherencia política y por su formación humanística, pero está atrapado en la hoja de ruta de Cesar Gaviria Trujillo, que le quita toda posibilidad de llegar a ser presidente, porque la agenda política del expresidente Gaviria está prendada de manera obsesiva a legarle la Presidencia a su hijo Simoncito.

He dejado de ultimo a Iván Duque, porque es una incógnita; estudioso, fresco en la política, con ideas claras frente a los temas sectoriales y de políticas públicas, no tiene la experiencia administrativa ni de estadista, como tampoco la han tenido varios expresidentes, tiene la mejor fórmula vicepresidencial, pero carga una cruz muy pesada, ser el pupilo del Expresidente Álvaro Uribe, que para sus adversarios es nefasto, pero para sus simpatizantes es la salvación y eso es lo que nos ofrece la democracia.

Hay que votar y elegir conscientemente, convencidos de que para llegar a ser candidatos, y peor para ser Presidente, hicieron y seguirán haciendo pactos con Dios y con el diablo, no hay de donde más escoger, eso sucede en cualquier parte de la tierra, es la lucha por el poder.

 

 

( 1 ) Comentario

  1. Jajaja me dejaste… No se sabe quien es el menos peor.

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Liliana G.
Abogada Penalista. La cárcel no resocializa, sólo margina a sus internos, fortalece y acentúa la carrera criminal.